Casa de huerta con maravillosas vistas al Valle de Ricote
Sin lugar a dudas, Casa Elicer se encuentra en un marco único para realizar actividades como senderismo, fotografía, excursionismo... La casa, de cuatro a seis plazas, consta de salón comedor con chimenea, aljive, cocina de leña, dos habitaciones (una doble y otra de matrimonio) y cuarto de baño completo. Esta casa de huerta forma parte de una finca rodeada de árboles frutales, y desde ella se divisan unas excelentes vistas del Valle de Ricote.
Con capacidad para cuatro personas, Casa Corona ha sido rehabilitada al estilo rústico, y dispone de dos habitaciones más un cuarto de baño completo, barbacoa, chimenea, estufa de leña, televisión, vídeo y un pozo con agua de lluvia. Tiene unas espléndidas vistas al valle y al río, y se puede disfrutar de una amplia oferta de productos locales artesanos. Como aliciente turístico, la Ruta de las Norias.
Vivienda rural con una antigüedad de 50 años, Las Meigas es perfecta para descansar y para ir con niños, pues se encuentra en una zona muy tranquila, con una orientación óptima. La casa tiene capacidad para cinco personas aproximadamente, y dispone de chimenea, barbacoa y piscina. Dispone de dos dormitorios y dos baños. El precio medio es de 180,30 € el fin de semana.
Desde 1956 este restaurante ofrece ricos platos y postres de elaboración casera, carnes asadas y una buena carta de vinos con que regarlos. no dejes de probar la merluza rellena.
Dispone de menú: 6,01 €.
Este albergue está situado en Sierra del Oro, uno de los rincones más bellos de nuestra región, donde la naturaleza ha dejado un recodo para que se levante el Santuario y este albergue que dispone de 52 plazas.
Una blanca balaustrada y columnas de tono violáceo son los toques más significativos de una tienda en la que pueden adquirirse antigüedades de todas las épocas. Los objetos van desde los relojes, a los espejos, muebles, bronces y todo aquello que a pesar de su edad, conserva el valor del primer día.
No es éste un desván en el que se almacenen inútiles objetos. Para empezar, este desván junto al Puente tiene una cuidada decoración en mármol alicantino con arcos y firmes columnas. Los capiteles, de pan de oro, aportan un ambiente acogedor en el que disfrutar entre añejos objetos.
Aquí pueden encontrarse antigüedades que datan desde el siglo XVIII a principios del XX. La variedad es inmensa: mobiliario, bronce, pintura, cerámica, marfil... Un paraíso para coleccionistas.