Gayarre está situado en un entorno privilegiado, en un bonito chalet en las afueras de Zaragoza. Allí, Miguel Ángel Revuelto, jefe de cocina, da rienda suelta a toda su creatividad y juega con las recetas tradicionales de la cocina del Alto Ebro, consiguiendo una exitosa carta llena de personalidad. Uno de sus platos míticos son las borrajas con arroz y almejas.
Por su versatilidad es un sitio perfecto tanto para cenas íntimas como para celebraciones.
Verdil, situado en las instalaciones del hotel Mirasierra Suites, es un intento de acercar el glamour y el lujo de la alta cocina a la inmensa mayoría de público. Con menú de mediodía entre semana y una carta que tentaría al más exquisito de los gourmets, pero con unos precios bastantes asequibles, nos pone en bandeja la posibilidad de disfrutar lo que sólo algunos elegidos pueden hacer normalmente.
El Kresala ocupa el espacio de lo que era el antiguo taller de Balenciaga y busca, con una atrevida propuesta gastronómica a cargo del chef Manel Jiménez, continuar albergando arte y diseño, en este caso gastronómico. Denominan su espectacular interiorismo como tecno-emocional, buscando dualidades como tradición y modernidad, clasicismo e innovación o materia y alma, y utilizando tres colores básicos en su decoración: negro, blanco y azul.
Desconectar de la gran ciudad disfrutando de sus mejores vistas es un sueño hecho realidad en Senzone. El hotel Hospes ofrece varios de sus espacios a los visitantes para que disfruten de sus platos frescos y sorprendentes en el restaurante, de un buen desayuno o unas tapas en el tapas bar o de un rato de relajada charla en el lounge bar o en el patio chill-out. Recomiendan el bacalao en costra con espuma de cebolleta tierna, lentejas y panceta crujiente.
Bistró es la cara lujosa de Ramses. Un espacio para ver y que te vean en el que el diseño y el buen gusto mandan. Además, cuenta con una zona con show-cooking (cocina en directo) para ocho personas en la que podrás celebrar tus cenas en privado.
Gastón Acurio es uno de los cocineros peruanos con más renombre y con más fama internacional. Con premios de reconocida fama como el Grand Diplome de París y acudiendo a citas de prestigio como el Madrid Fusión, Gastón Acurio acerca a Madrid platos de su tierra con claros toques de autor. Alta cocina peruana que viene de la mano del chef Virgilio Martínez para degustar sugerencias como las papas a la huancaína y ocopa, los anticuchos, el ají de gallina o el lomo saltado.
Con una decoración marinera, Polizón sirve a su clientela habitual toda clase de mariscos y pescados, su especialidad. Los comensales se sentirán como en el camarote de un barco mientras degustan sus platos preferidos. Tienen un menú degustación y un menú informal, ambos con cinco platos, que cambian cada quince días. Sus recomendaciones: lubina a la sal y cogote de merluza a la bilbaína.
Tres plantas de restaurante en las que se celebran también eventos de todo tipo, tanto para estar sentados como para cócteles. La planta baja es un local diáfano con capacidad para 1.200 personas. A partir de las doce se transforma en un original local de copas con jaima incluida.
Avda. General Perón, 29, esq. Capitán Haya. Edif. Eurocentro
Espacios amplios y una decoración clásica, con la madera como elemento imprescindible, reciben al comensal en Zaranda, donde se puede uno deleitar con los platos del chef Fernando Pérez Arellano, que elabora una cocina de autor con toque madrileño, sin olvidar la cocina de mercado.