Cómodas habitaciones, de estilo colonial (curvilíneo en su mobiliario en madera maciza con colores pastel) y urbano (madera lacada en blanco combinado con colores vivos) en un hotel ubicado frente a la playa de las Arenas.
Muy frecuentado tanto en invierno como en verano, en este restaurante podrás comer mientras sientes la brisa del mar sentado en su terraza. Ideal en compañía de unos palitos de gambas crujientes, un arroz abanda o cualquiera de sus fantásticas ensaladas.
Después de una noche de copas por el Puerto, ¿qué mejor opción que mover el body en las pistas de baile de Akuarela? Y si te apetece a la salida, la playa te espera...
Entre Budas, jaimas y decoración hindú se disfruta de Gandhara, una terraza dividida en cuatro ambientes, la zona chill out, la zona de jaimas, el deep lounge y el espacio interior, donde la música deja de ser tan relajante como hasta entonces para alzar el volumen y entrar en terreno más comercial y bailable.
Para refrescarte, no dejes de acudir a sus copas, botellas y cócteles. Y, para compartir el sabor oriental, a sus cachimbas.
Pizzas de todos los sabores y colores, refrescos, ensaladas y helados es lo que te ofrece esta cadena de pizzerías. Comida rápida y a buen precio. No te puedes quejar, porque ¡el éxito está en su masa! Si no te lo crees, compruébalo tú mismo.
En la Playa de las Arenas Destino 56 se erige como un espacio privilegiado por sus vistas al mar y por su llamativa decoración, obra del diseñador Nacho Moscardó, ideólogo de los muchos espacios de Destino 56: privados, zonas de sofás, barra, terraza... De todos ellos se puede disfrutar de día o de noche gracias a un completo servicio que abarca desde las comidas, al café y los cócteles al amparo de la música lounge.
Ubicado en pleno paseo marítimo, en la playa de la Malvarrosa, este antiguo merendero (así se conocían otrora los chiringuitos de playa) ha servido fielmente a sus clientes las mejores paellas y arroces a lo largo de más de cinco décadas. El lugar perfecto para hacer una parada en un día playero.
Lo más característico de este restaurante, además de sus bellísimas vistas al mar, son los arroces, entre los que destacan la paella de marisco, el arroz meloso de bogavante y el arroz abanda. Cuenta también con una buena oferta de marisco y pescado fresco.
Teniendo en cuenta su proximidad a la Malva-Rosa, esta histórica heladería (data de 1930) se convierte en el lugar perfecto para hacer un paréntesis en tu día de playa. Su oferta es amplísima: helados de leche merengada, de turrón, helados 'Oreo' (su nueva especialidad), horchatas, granizados naturales, sorbetes de cava, Agua de Valencia, batidos... Y todo ello cien por cien artesanal.