Es una de las más clásicas de las cervecerías madrileñas. Un poco más pequeña que su hermana mayor, la de Alonso Martínez, pero con el mismo encanto. La cerveza es de barril, de una calidad exquisita y muy bien tirada, cosa fundamental a la hora de saborear una cerveza.
Este local es parada obligatoria para los vecinos del barrio de Campamento y para los nuevos que por primera vez caen por esta zona, ya que sus muchos años llevando a cabo este negocio, esta cervecería ha conseguido la fama que se merece.
El espacio de Fragments Café es austero pero acogedor. Sublimado con su genial terraza-jardín y aderezado con la calidad de sus productos y las ganas que tienen de gustar se convierte en un lugar perfecto para aterrizar a cualquier hora del día: desde la del vermut hasta las cervezas más noctámbulas puedes disfrutar allí de delicias como sus rocas de parmesano con módena, el revuelto de ceps y foie, el pastelito de chocolate belga o sus más que recomendables patatas bravas.
Tonos ocres, ladrillo y madera en esta tasca de estilo rústico donde encontrarás sabrosísimas tostas de pan gallego que no te pasarán indiferentes: jamón o lomo ibérico con tomate natural, queso de oveja, cecina de vaca, brie con cebolla caramelizada, bonito con pimientos del piquillo... Y como no podía ser de otra manera, riega todo esto con una cerveza bien fría y mejor tirada.
Una fachada de pizarra nos da la bienvenida a un local que es cafetería, cervecería y restaurante a la vez. Su decoración sin pretensiones nos hace idea de cómo es su carta, una carta que se basa en la tradición asturiana y que nos presenta platos principales y raciones que cumplirán las expectativas de cada uno de los comensales. Entre sus sugerencias, imprescindibles resultan la fabada, el pulpo a la gallega, las centollas o el chuletón.
Para los seguidores del Valencia Club de Fútbol, no hay un lugar más apropiado. Ideal para reunirse en días de partido. Bocadillos, tapas y mucha cerveza en un local que cuenta con un práctico patio interior y que sirve de punto de encuentro para muchos valencianos amantes del deporte rey.
Ubicado en una de las zonas más marchosas de la ciudad, el ambiente que se recrea en esta cervecería es de lo más recomendable. Buenas tapas (calamares, sepia, bravas...), bocadillos, platos combinados... y, ante todo, mucha cerveza.
La mejor música pop-rock actual y de los 90 ameniza el disfrute de platos tan típicos de la gastronomía mediterránea como la paella, la fideuá o el arroz negro, así como tapas tradicionales tan populares como patatas a la pobre, serranas, bravas o choricitos al roquefort. En un ambiente joven y divertido, el 'Pato Mareao' es ya algo más que un restaurante.
Si te gusta tapear, en 100 Montaditos tienen, como su nombre indica, hasta 100 variedades de bocadillitos con todo tipo de ingredientes y combinados entre ellos: queso con anchoas, jamón con tomate, embutidos... También podrás probar sus tablas de chacinas ibéricas o de queso. Eso sí, podrás acompañar todas sus tapas con una buena cerveza de barril.
Un local dividido en dos. En primer lugar encontramos la cervecería y restaurante, donde poder degustar platos tales como las croquetas caseras de ibérico y gambas, el calamar entero a la plancha con verduritas, las patatas caseras con huevo y jamón ibérico, los arroces melosos, el solomillo al foie, la lubina a la espalda... Unas cañas de bambú separan esta zona de un espacio perfecto para tomar unas copas después de la cena.