Desde hace unos años, Barcelona se ha visto invadida por numerosos locales denominados –pretenciosamente- lounge club, pero sin llegar a recoger o transmitir al público la idea real que implica este concepto (la combinación de música lounge y luz tenue no es suficiente, por mucho que algunos gerentes lo crean). De ahí que resulte realmente grato y satisfactorio encontrar un espacio como Carpe Diem Lounge Club (CDLC), en el que podremos disfrutar de la más exquisita cocina fusión, unas vistas inmejorables del mediterráneo y un servicio personalizado. Y es que en CDLC –como también se conoce este majestuoso local- cada detalle ha sido estudiado con minuciosidad: desde la disposición de las luces hasta el cambio de uno de los platos en la carta.
Fuera de lo que pueda parecer, este restaurante no es única y exclusivamente visitado por turistas y durante los meses de verano, sino que se ha ganado adeptos desde su apertura y está más que concurrido en invierno. Una de las razones es su exquisita decoración interior, en la que se combinan detalles de estilo budista con otros más mediterráneos. La otra es que durante todo el año el exclusivo equipo de marketing del recinto se encarga de organizar fiestas exclusivas dentro y fuera del local, realizar reservas de grupos y gestionar el salón V.I.P. -al que acuden de manera asidua más de un jugador de fútbol y otras personalidades del momento. Las predicciones apuntan a que la afluencia de público será aún mayor en el momento en el que CDLC consiga la licencia de discoteca el próximo mes de octubre.
Pero éste no será el último cambio que experimente el local, ya que en breve la carta cambiará, como lo hace cada temporada, dando paso a platos más acordes con las bajas temperaturas sin perder de vista la internacionalidad. Encontremos propuestas tan originales como el spring roll de cangrejo y plátano y la ensalada de espinacas, virutas de parmesano y piñones, en los entrantes; rissotto de codorniz, en el apartado de pastas; y el magret de pato con peras a las cinco especies, brotes de soja y salsa de ostras en cuanto a las carnes se refiere.
Los pescados y postres no se quedan atrás en cuanto a fusión se refiere, ya que el jefe de cocina, Alfonso Aranda, nos deleita con un impresionante filete de pargo con ragout de patatas, gambas y cremoso de coliflor a la vainilla; y con unos pecados de chocolate (para amantes del cacao en sus diferentes texturas); y terrina de chocolate blanco y cookies acompañada de fruta de la pasión.
La carta de vinos también experimentará ligeros cambios en la próxima temporada. Así, de los blancos protagonistas actualmente –y más apetecibles para disfrutar aún más de la terraza del local-, se dará paso a los tintos, entre los que destacan los riojas.
No nos olvidamos de los variados cócteles y los internacionales tés –Ceilán, India, Japón o Sudáfrica-, perfectos para disfrutar de una tarde de conversación en uno de los acogedores sofás de este local y respirar, realmente, el ambiente lounge, diciendo así temporalmente adiós a las preocupaciones y disfrutando -como carpe diem reza- el momento.
El local cool de moda
La verdad es que no conocia este local, fué al pasar un dia por delante que me pregunte y esto que tal estara? entonces me fuí interesando por el local y entre un dia con la pareja, lo primero que impresiona es el interior super decorado, con habitaciones indiduales a un lado con tela de ropa y colchones para poder relajarse mientras se toma algo.Y con las mesas en el centro del local al final de tas cuenta de sentirte en un sitio muy elitista y chic y no hay ninguna duda de que lo es.
Es un local que reune varios conceptos en uno, a partir de la tarde, a las 7 aproximadamente puedes tomarte copas o si lo deseas coctales, para posteriormente cenar con musica Lounge o Chill-Out posteriormente se convierte en lo que aqui llamariamos discoteca y los ingleses llaman "Club" hasta bien entrada la madrugada.
No hay que decir que es un sitio muy elitista y podriamos decir de ambiente p..jo ya que sino vas con la ropa adecuada te sentiras incluso incomodo allí. Por lo tanto la gente que va a menudo es gente de clase media-alta y de 25 años para arriba. Ojo, con los precios que son elevados y una cena para dos puede irse perfectamente a 60€. Lo dicho un sitio para gente adinerada.