En el mundo del circo todo tiene cabida y eso mismo sucede en este innovador local situado en pleno centro de Barcelona. Cirkus es un restaurante de comida japonesa con un entorno inusual, apostando fuerte por los elementos modernos y un aspecto más informal. Eso sí, con elaboraciones afines a la máxima calidad a partir de los mejores productos frescos del mercado. El hecho de que el local sea un espacio libre de humos se entiende como un compromiso más de preservar la esencia de las materias primas. Fuera de los horarios de cocina, la zona de restaurante siempre permanece abierta y es un buen lugar para tomar algo y darse una merecida pausa, por ejemplo en una jornada de compras. Todo en un espacio cálido y acogedor, con zonas más reservadas dedicadas al descanso con sofás y mesas bajas.
Entre las especialidades de Cirkus encontramos los Carpa Rolls, creaciones propias que se componen de ocho piezas con diferentes ingredientes y que se presentan con nombres inspirados en el mundo circense tales como La Mujer con Barba, El Hombre Bala o Salto Mortal. Otra sugerencia son los temakis, unos conos que podrían definirse como típicos bocadillos nipones. Y como no podían faltar, la carta se compone de sushis, sashimis, hosomakis, uramakis, niguiris, sopas y ensaladas. Se ofrecen combinaciones para dos personas, una buena opción para probar un poco de todas las especialidades. Los postres son también típicamente japoneses.
Los mediodías ofrecen un menú (17 euros) con platos extraídos directamente de la carta. La cocina abierta y a la vista muestra al comensal el espectáculo que es preparar estos platos.
Pese a su ubicación estratégicamente céntrica y la afluencia turística, la mayoría de su clientela la conforman residentes de la ciudad. Las noches de jueves a sábado están amenizadas por dj’s, con música desde la cena hasta la hora de las copas, momento idóneo para probar algunos de sus cócteles.
Autor:
y fotos por Carlos Oliver