Restaurante de tradición familiar que como su nombre indica data desde 1934, cuando el abuelo del actual dueño comenzó con este negocio. Ofrece una amplia barra al entrar al local donde las raciones y las tapas son las protagonistas, pero si nos adentramos al local encontramos un acogedor salón con muebles de principios del s.XX. Sus platos estrella: Picadillo de cerdo ibérico, callos a la madrileña o riñones al Jerez con arroz blanco, etc.
Pizzas de todos los sabores y colores, refrescos, ensaladas y helados es lo que te ofrece esta cadena de pizzerías. Comida rápida y a buen precio. No te puedes quejar, porque ¡el éxito está en su masa! Si no te lo crees, compruébalo tú mismo.