Un restaurante consagrado al plato más conocido de la cocina bretona, la galette, una especie de crêpe de harina de trigo sarraceno que puede completarse con mil y un ingredientes: con jamón, huevo, emmental (a la manera tradicional), pero también con pulpo, solomillo, foie, manzana, magret... La oferta se completa con ensaladas, raciones y tablas y la versión de La Galette de los montaditos, aquí también preparados con harina de sarraceno.