En un comedor de lo más íntimo, disfruta de sus pinchos variados, para abrir boca, de su ensalada de espinacas o de su carpaccio de lubina. Sus platos te sorprenderán, porque ahí está la gracia de este restaurante. Sus postres son caseros. Y todo ello regado con alguno de sus setenta mejores vinos del país.
Tanto para tapear como para sentarse en su restaurante, Casa Portal te ofrece buenos productos y especialidades asturianas: almejas a la marinera, tortilla de la casa, canapés de cabrales batido con sidra, gambas al ajillo, pulpo y lacón, son algunas de sus sugerencias.
El ambiente es muy hogareño, ayudado por el buen servicio.
Exquisitos platos muy bien conseguidos por su cocinera y un vino cuya selección se cuida mucho; estos son los dos factores que te harán repetir cuando conozcas este restaurante.
La Hoja-La Fueya es todo un señor restaurante asturiano, muy diferente de las sidrerías y tascas de tapas. Es un lugar para comer muy bien. Mezclan judías, fabes de una gran calidad, con exquisiteces como la langosta, siempre cantábrica, o las almejas. Todos los pescados y las carnes son muy frescos y realmente bien cocinados. No puede faltar el Cabrales y una buena ración de un cremoso arroz con leche.
En Billares Vital puedes encontrar todo tipo de billares, además tienen mesas de ping-pong, futbolines, máquinas recreativas,... Para llenar tus momentos de ocio, competir limpiamente, por supuesto, con tus amigos y adentrarte en mundos fantásticos.
La decoración de este local te sorprenderá, ya que
está muy cuidada, es novedosa y, en definitiva, exquisita.
El buen arte se une, perfectamente, a la buena música.
Jazz, blues, soul, pop-rock son los sonidos que se
escuchan, sobre todo en sus conciertos en directo,
con un enorme despliegue de medios. El trato al
cliente es especial y, de vez en cuando, echan mano
de la bandeja para ofrecer canapés y otros aperitivos
En un ambiente decadente, saborea sus creativos
cóckteles, cafés especiales y la amplia variedad
de tés. Además, si tienes hambre, te ofrecen buenas tablas de paté y queso. En verano, disponen de terraza.
Se trata de un pequeño local, intimista para más
señas, donde poder tomar una copa al ritmo del mejor blues que te puedas encontrar por esta ciudad. Ofrece dos ambientes: uno, para el copeteo, y el segundo para las actuaciones en directo. No te defraudará.