El más puro oriente ha llegado a Barcelona de la mano del restaurante japonés Senba Zuru, un espacio ideal para compartir con los amigos amantes de la cocina y cultura japonesa, así como del sushi de la mejor calidad. Y es que la calidad del servicio –normal de la cultura japonesa- y la calidad de los productos son constantes y prioritarias en este restaurante.
Pero para aquellos que no soporten el pescado crudo, que no teman, otro de los platos estrella es el kamo no kimono (pato cocido con salsa japonesa), la tempura no moriawase (gambas y verduras rebozadas) o el tori no karaage (pollo rebozado con salsa especial).
Sin duda, lo más destacable de este japonés es la intimidad que se puede disfrutar en uno de sus tatamis –lamentablemente, sólo tiene dos- en los que quedamos aislados del bullicio habitual del restaurante. Y es que, gracias a su calidad y buen servicio, Senba Zuru está casi todos los días pleno, por lo que si queremos disfrutar de este espacio es conveniente reservar con bastante antelación.
Para aquellos que no hayan experimentado nunca el placer de comer en un tatami indicarles que la mesa, así como las sillas, son más bajas de lo normal y, por supuesto, como buen japonés, los zapatos deben quedar fuera del espacio, con lo que es recomendable ir vestido para la ocasión. De decoración simple, el tatami puede acoger un máximo de seis personas aunque, si se solicita, se puede disponer de ambos –los dos tatamis están separados por la típica puerta corredera japonesa.
Al contrario de otros restaurantes del sector, Senba Zuru cuenta con precios muy asequibles al bolsillo. Prueba de ello es el menú de noche y fin de semana, que nos permite disfrutar de hasta cuatro platos más postre por tan sólo trece euros, algo impensable en otros japoneses de la misma categoría.
Así, no es de extrañar que el restaurante, desde su apertura -hace más de tres años-, se lleve la clientela de la zona y no tenga competencia con el resto de establecimientos o
Yo repito!
Estuvimos la semana pasada y os puedo asegurar que está bastante bien la calidad-precio de los platos, además hay menús para la noche de 10 euros. El servicio también bastante bueno. La decoración es parecida a la de un restaurante normal pero hay una salita aparte con un tatami para una cena en grupo.
Muy bueno
Voy mínimo una vez al mes porque me gusta bastante el sashimi y en este restaurante he encontrado la mejor relación calidad-precio en este plato. Os aconsejo que pidáis el menú, que sale muy bien de precio, y combinéis el sashimi con el cuenco de arroz blanco, es delicioso. De postre, el helado de té verde está muy conseguido. Y además te invitan a un chupito de sake.
Excelente
De los mejores en calidad precio.