Lo primero que nos llama la atención de La Separata es la decoración. Las paredes están empapeladas con textos de libretos. Hablando de cocina nos vamos a encontra fabulos platos, tanto carnes, ensaladas como pastas o platos de cuchara a la hora del mediodía. Y por la noche, hasta las 2 para no quedarnos sin cenar.
Se trata de un acogedor y tranquilo rincón donde probar la cocina vegetariana. Sus platos elaborados con ingredientes integrales son estupendos. Además, te recomendamos las ensaladas, las croquetas, los hongos de madera negra, el pastel de puerro, las berenjenas rellenas y sus digestivos y originales postres. Estos chicos no te defraudarán.
Toda una institución en Madrid, tras renovarse, Balzac dejó de ofrecer cocina vasca para pasar a la alta cocina mediterránea provenzal. A menudo cambian la carta, según temporada, pero entre sus platos destacan la ensalada de foie con pan crujiente de especias.
Si te gusta la comida de caza este es tu sitio. Sus orígenes germanos se reflejan en sus platos dándole el toque inconfundible de las costumbres alemanas. Destacan entre sus sabrosos platos la perdiz asada con uvas en hoja de parra, el pato salvaje, el lomo de ciervo braseado con romero o el civet de liebre. Y para terminar con buen sabor, alguno de sus postres, como el strudel.
El servicio, de la vieja escuela.
Exquisita cocina servida en un ambiente de película ¿Qué más se puede pedir? Pues la garantía de un buen cocinero como es Abraham García, que pone todo su arte y su experiencia en sus platos. La decoración, homenajeando al mejor celuloide de Buñuel, se respira ya antes de entrar, desde la fachada. Amplísima carta de vinos, con presencia de los caldos más exóticos. No te pierdas en temporada el ajoverde (ajoblanco de pistachos) y el gazpacho de fresones con arenques del Báltico marinados.
Está instalado en lo que era el Salón de Reinos del Buen Retiro. En él podemos observar colecciones de armas y armaduras, banderas y estandartes, maquetas, uniformes, etc. Como piezas curiosas podemos destacar la túnica de Boabdil, la Tizona o los coches donde fueron asesinados Prim y Dato.
Exposición de elementos de ornamentación, tanto españoles como europeos, de todo tipo: mobiliario, cristal, cerámica, alfombras, tapices, juguetes, etc. pertenecientes a los siglos XV al XIX. El edificio que lo alberga es un palacete del siglo XIX.