Lo lleva en el nombre y no es sólo un eslogan, en este local los protagonistas son las cabrillas y los caracoles, eso sí, sin desmerecer al resto de carta de tapas, a cual más tradicional y más rica (menudo, hurta a la roteña, montaditos...)
Abrió sus puertas en el año 2000 e introdujo por primera vez en Sevilla las ahora ya famosas copas de balón. Estamos ante un local de pequeñas dimensiones, muy próximo al centro histórico, que cuenta con dos ambientes claramente diferenciados. Entre semana es un bar de copas donde tomar cafés y cócteles. Los jueves por la noche y los fines de semana, en cambio, Tamgo se viste de discoteca. Y para los amantes del flamenco, los domingos de invierno se celebran actuaciones en directo.
Su decoración minimalista y su espíritu multidisciplinar (local de copas, restaurante y galería) recuerda a muchos locales punteros en Europa. Música 'chill out', 'house' y 'lounge', zona wifi y una carta con sugerencias como el 'carpaccio de salmón' con sorbete de manzana, el pollo relleno de verduras o atún con frutos rojos y la 'panacotta' de frutas.