Exposiciones de arte, música en directo, recitales... y, sobre todo, un informal espacio donde cenar a base de raciones, tablas, bocatas, quesadillas y unas cervezas que, más que espuma, sirven con pura crema. La ensalada Marini, el Bernini (un bocata de pechuga de pollo) y el brownie de chocolate con nueces suman un apetecible menú.