Tranquilidad en pleno corazón financiero de la capital
En su terraza, abierta en verano y climatizada en invierno, se pueden degustar platos de la cocina internacional con un remarcado acento español. Su carta ofrece todo tipo de opciones, en la que se pueden destacar los revueltos, el rodaballo salvaje a la plancha, o el solomillo con espinacas y yogurt. Tras la comida o cena, se puede disfrutar de un cóctel en el salón de copas.
Amplia gama de cafés e infusiones, incluso para los más exigentes. Os recomendamos el té a la bergamota y su excelente café bombón. También te puedes llevar a casa el té al peso. La decoración es magnífica y el ambiente acogedor, moderno y muy relajante.
Además, puedes tomar otros tipos de consumiciones.
'La Máquina de Lugones' es un culto a la fabada. Un homenaje al plato más típico asturiano que aquí preparan en exclusividad. No encontrarás más platos en el interior de este restaurante, tan sólo quesos asturianos, arroz con leche y alguna que otra pequeña opción para los que se resistan a homenajearse con unas fabes. Y es que aquí se viene a comer fabada. Eso sí, de un sabor que sólo en Asturias podrían igualar.
Una fachada de pizarra nos da la bienvenida a un local que es cafetería, cervecería y restaurante a la vez. Su decoración sin pretensiones nos hace idea de cómo es su carta, una carta que se basa en la tradición asturiana y que nos presenta platos principales y raciones que cumplirán las expectativas de cada uno de los comensales. Entre sus sugerencias, imprescindibles resultan la fabada, el pulpo a la gallega, las centollas o el chuletón.
La alta calidad es una de las enseñas del obrador de cocina de Isabel Maestre, que ofrece un servicio de catering especialmente para quienes deseen convertir cualquier evento en una velada gastronómica de gran nivel. Banquetes, bodas, cocktails, buffet, comidas o cenas privadas, especialidades para Navidad... cualquiera que sea tu celebración será un éxito seguro.
El cocinero Gabriel Silva es el artífice de las croquetas de cigalas, el arroz con perdiz y boletus y la tarta de manzana con tofee caliente que suman algunas de las sugerencias de Amaro, donde la comida se completa con una amplia bodega de los caldos españoles más tradicionales y algunas referencias sudafricanas y argentinas.
Su acogedor ambiente de estilo neoyorkino amenizará una estancia donde los nombres y sabores traídos de la misma Italia harán las delicias de todos sus comensales: burrata de buffala, spaghetti Amalfi, penne alla vodka, spaghetti alle vongole... Una cuidada selección de vinos, tanto españoles como italianos, y unos postres con acento alpino completan su carta. Su terraza-jardín convierte a Amalfi en uno de los restaurantes con mayor atractivo de Madrid.
Que las hamburguesas no tienen por qué ser comida basura lo demuestran claramente en Alfredo's Barbacoa. La carne es de calidad y está bien hecha, a la parrilla. Tienen un buen acompañamiento y son bastante abundantes. También sirven comida típica americana junto con una buena ración de música para animar el ambiente.
Naranjas y blancos se alzan como colores predominantes en un local que establece una curiosa fórmula a la hora de establecer los precios de sus comidas: el valor del plato principal se convierte en el precio de toda comida completa. Por citar algunos ejemplos de su carta: ensalada con aguacate y gambas rebozadas con vinagre de Módena; pasta con salsa de tomate semi-dulce con mozarella y Carpaccio de frutas con salsa de yogur.
El prestigioso El Chaflán amplía su radio de acción con Aris Bar, un espacio anexo al restaurante abierto durante todo el día para desayunar, tapear o tomarse un respiro tras el trabajo de modo informal. Un vino, un espumoso o una cerveza resultan excusas perfectas para perderse en la pequeña cocina tradicional que Juan Pablo Felipe (Premio Nacional de Gastronomía 2001) ha incluido en la carta de Aris.