Un edificio de claro estilo protomodernista con importantes influencias clasicistas. Presenta una torreta central de planta cuadrada y dispone de un jardín con 17.000 m2 de vegetación.
Una de las antiguas parroquias que se levantaron en torno a la catedral una vez se hubo conquistado la ciudad. La fundación de este templo de estilo gótico data de 1245, aunque en el siglo XVI se retocó bajo clara influencia renacentista, convertida en barroca tras un incendio posterior. Su campanario es posiblemente el elemento más significativo, una obra cumbre del barroco valenciano.
Fue en su momento priorato de los caballeros de la Orden de San Juan. Esta edificación fue construida en 1261 y supone la primera iglesia cristiana construída tras la Reconquista en la capital valenciana, después de la catedral. Conviven en ella los estilos románico y gótico. En su momento el conjunto albergó un hospital, un convento y un cementerio. Destacables resultan la bóveda de sillería y las pinturas al fresco de sus capillas.
Este palacio, construído por el arquitecto Vicente Traver Tomás, alberga las dependencias eclesiásticas del Arzobispado de Valencia. Estilo barroco con matices sevillanos de fachadas de ladrillo visto sobre zócalo de piedra, entresuelo con huecos recercados y balcones moldurados.
Levantado sobre la antigua abadía de Sant Bernat de Rascanya en el siglo XVI. Destacan en este monasterio sus dos claustros, flanqueados por galerías de arcos
adornados por columnas adosadas y por balaustradas en su parte superior. Antaño cumplió diversas funciones como asilo o cárcel.
Destaca su amplia fachada del Mercado, alzada como
un gran retablo de piedra que es presidido por
la escultura de la Virgen del Rosario. También llama la atención la torre del reloj, con sus dos Santos Juanes y la veleta conocida como 'pardal de Sant Joan'. En la parte baja de la terraza encontramos 'les covetes de Sant Joan', unos semisótanos en los que antiguamente se ubicaban chatarrerías y viejas tiendas, que son parte de la historia de Valencia.
Una prueba clara de la conversión de antiguas mezquitas árabes en iglesias cristianas. Remodelada en el siglo XIX, de estilo neoclásico, mantiene sin embargo su campanario románico. El antiguo trazado de la Vía Augusta discurría por delante de esta iglesia.
Dos estilos diferentes en esta iglesia del centro histórico de la ciudad: estructura gótica y decoración barroca. Una de las primeras iglesias parroquiales que se fundó en la Reconquista. Son de mención especial los frescos de Antonio Palomino y Dionís Vidal.
Se fundó tras la conquista cristiana de 1238 y es ya de por sí una de las iglesias más antiguas de la ciudad. Su óculo cegado de la fachada aún se conserva de su época gótica, en el que cual podemos contemplar el nicho, con su conjunto en bronce de San Martín y el Pobre, de Pierre Van Béckere.
Construcción de una sola planta rectangular con bóveda de crucería. Destacan la portada y las columnas de su exterior así como la decoración rococó de su interior (obra de Hipólito Rovira y Luis Domingo). Importante mención también merecen sus interesantes zócalos de cerámica.