Este local te propone una forma diferente de vivir la noche. Aquí podrás degustar cenas picantes, tomar unas copas y disfrutar de espectáculos de music hall, eróticos o de humor. Disponen de varios tipos de menús. Una vez finalizado el espectáculo el local se transforma en discoteca. Y si ya has cenado, puedes disfrutar del show tomándote una copa.
Avenida del Marqués de Comillas Pl Major 9 S/n Poble Espanyol
No hay muchos tablaos en Barcelona y éste es de los mejores ya que está dirigido por gente conocedora del tema. Los amantes del 'cante jondo' podrán deleitarse mientras degustan el famoso pescaíto frito o sus potajes, albóndigas o un poquito de jamón de pata negra. Podrás disfrutar sólo del espectáculo con copa o también cenar en el local. Imprescindible reserva.
Destaca por la elegancia y distinción de su servicio. Es el sitio adecuado para tomar un buen café antes o después de disfrutar de las exposiciones del museo. Para la hora de la comida la carta recoge propuestas gastronómicas típicas de la cocina mediterránea con toques latinos muy divertidos y originales. Los domingos solo abre el servicio de cafetería, quedando cerrado ese día el servicio de restaurante.
Aunque El Tunel del Port fue fundado en 1923 en el casco antiguo de Barcelona, concretamente en la calle Ancha, su actual ubicación hace que sea unos de los restaurantes preferidos por aquellos que disfrutan con las vistas de los barcos, ya que está sobre el muelle del Port Olímpic. Menús preferiblemente marineros y mediterráneos, preparados con cuidado y atención y donde abundan paellas, mariscos y fideuás. Destaca su espacioso comedor y sus salones privados.
Toda la montaña de Montjuïc se la puede considerar un gran parque gracias a que es el lugar con más zonas verdes de la ciudad. Posee un circuito de cross y de bicicletas que recorre la montaña, aunque no está señalizado. Al estar situado en zona alta, tiene unas vistas de la ciudad estupendas. En Montjuïc se encuentra situada la Vila Olímpica que da al conjunto un aire de modernidad y majestuosidad.
Junto al Palau Nacional de Montjuïc se encuentra este jardín perteneciente al Instituto Botánico, que ocupa una masía de 1929. Posee una colección muy extensa esparcida por la ladera de la montaña, con especies autóctonas y otras traídas de diferentes lugares, que en primavera se llena de flores y en otoño le dan un toque lacónico y romántico al paisaje. Pasear por el jardín es un gusto que todos deberíamos disfrutar al menos dos veces al año.
Detrás del Palau Nacional se encuentra situado este parque, bordeado de magnolios, en el que los domingos se puede dar un paseito y visitar el Palacete Albéniz, pabellón real de la exposición internacional de 1929, un mural de Dalí y un pequeño teatro griego que en verano acoge programación teatral. En cuanto al valor botánico, existe uno de los pocos ejemplares de azufaifos o gínjols, árbol autóctono de Montjuïc.