Un bonito jardín da la bienvenida a La Cotia, una posada que conjuga pasado y presente en una mezcla de objetos y muebles antiguos, cuadros, telas y colores. En su planta baja destacan los materiales originales combinados con antiguedades restauradas, así como la escalera de castaño que conduce a las doce habitaciones que recrean un ambiente especial y único. En su acogedor salón encontramos una pequeña biblioteca, juegos de mesa y minibar.