Cocina vasco-francesa con referencias tradicionales
Decoración moderna y acogedora en un local que sirve cocina vasco-francesa con lo mejor de la gastronomía tradicional. Los propietarios disponen de huerto y bodega propia y sirven carnes que traen expresamente de su provincia de origen, Zamora, por lo que la calidad está garantizada. Huevos estrellados, rollitos de espinacas, pimientos rellenos, y por supuesto, carne D.O.
Un museo francés no tanto por el ambiente creado a partir de recuerdos, iconos y objetos típicos que abundan en sus paredes, sino por su auténtica cocina francesa que nos hacen transportarnos a ese bello país.
Este restaurante de cocina creativa francesa ofrece novedades tan deliciosas en su carta, como la fusión de materias primas mediterráneas con recetas francesas. En ella encontraremos entrantes tan deliciosos como los bllinis de gambas a las hierbas, para seguir con los garrones de cordero con salsa bordelaise o la lubina con rissoto, espárragos y salsa de tomate y cilantro. Además ofrecen un gran abanico de cockteles como complemento perfecto a nuestra degustación.
El joven cocinero Arkaitz Soto aterriza en Madrid en el Escauri con el objetivo de ofrecernos una cocina tradicional pero de corte moderno con referencias vasco-francesas. El equipo del decorador Nacho García de Vinuesa ha dividido el espacio del local en tres alturas, con grandes ventanales y un estilo rural pero muy elegante.
Este original restaurante une lo mejor de la cocina tradicional bretona con la creatividad de los tiempos actuales. Su decoración ecléctica y divertida sorprende a todo el que entra, ya que la cocina está habilitada en un autobús inglés en pleno comedor. Su especialidad son las 'galetes' de trigo negro, con más de veinte variedades, como la especial con queso de cabra, patatas a la plancha, salchichas de Morteau y crema de mostaza.
En Le Petit Bistrot te encontrarás como en una antigua tasca parisina. Podrás saborear sus deliciosas especialidades francesas, como su destacado pato elaborado en todas sus variaciones: foie gras, magret, etc.
La pasión por el África negra y el exquisito conocimiento de las gastronomía francesa se dan cita en Nioxxer. El local está decorado con motivos africanos como máscaras o artesanía y el ambiente del mismo es de lo más cálido. Su cocina es creativa con claras influencias de la gastronomía francesa. Destacamos por ejemplo el tartare de salmón sobre crema de aguacate, la ensalada de foie gras o el tournedó Rossini cubierto de foie derretido.
Tonos rojizos, blancos y negros en su decoración, paredes de ladrillo visto, vigas de madera y una tenue iluminación con románticas velas es la propuesta de Le Saint Jacques. Y a los fogones, Darragh Sergio Kavanak, un chef muy laureado y que aporta al local una forma diferente de cocinar, una tradición culinaria y una técnica de elaboración y cocción de los ingredientes distinta.
Una decoración de lo más cinéfila, originalidad en los carteles y un muñeco Michelín nos dan la bienvenida a la Creperie Bretonne Annaick. La curiosidad del local reside en que comeremos en un autobús de dos plantas, como los de los ingleses, acompañados de manteles a modo de lienzo en los que poder mostrar toda nuestra creatividad con los lápices de colores que nos ofrecen.
Si te gusta probar sabores diferentes y te gusta la caza, en el restaurante La Torcaz están especializados en este tipo de gastronomía. El local es clásico, dividido en dos ambientes y decorado con múltiples espejos y muy buen gusto. Su cocina es vasco-francesa, y de sus fogones salen platos tan exóticos como la paloma torcaz asada flambeada al brandy, el solomillo de venado con salsa de grosella, y de postre, milhojas de hojaldre rellenas de crema.