Por iniciativa del gremio de restauración y el gremio de hoteles de Barcelona se inaugura esta escuela en 1985 para cubrir las necesidades que surgían de puestos en hostelería.
Para ello cuentan con diversas líneas de formación que van desde los profesionales de cocina hasta los de alojamiento o incluso pastelería.
Ubicado en un rascacielos vanguardista de curioso diseño se levanta este hotel de lujo que ofrece a sus huéspedes todo lo necesario para una estancia de cinco estrellas. Vistas al mar, servicio 24 horas, gimnasio, spa, amplias salas de reuniones, cocina creativa en cualquiera de sus tres restaurantes, así como un sinfín de servicios con una base común: el lujo, la elegancia y el bienestar del cliente.
Esta cadena de tiendas, situada básicamente en centros comerciales, es un verdadera tentación con todas sus paredes llenas de chucherías dulces y saladas para todos los gustos.
El restaurante Marina es otra de las propuestas interesantes del Hotel Arts. Ofrecen menús mediterráneos, con excelentes pescados y mariscos y postres deliciosos. Ojo, Marina sólo abre desde principios de primavera a finales de verano.
En La Vinacoteca se puede ir en busca del vino para el aperitivo, del caldo para la comida, del cava para el brindis y del whisky para la sobremesa. En su interior hay cerca de 3.000 referencias, muy bien ordenadas, pues cada botella lleva su correspondiente etiqueta con la información que todo buen bebedor necesita conocer y para todos los bolsillos.
Desde sus orígenes, en la librería Etcètera se han sentido absolutamente identificados con su barrio: el PobleNou. Por ello se han volcado siempre en libros que pertenecen a entidades de la zona, como el Archivo Histórico del PobleNou o el Casino. Además tienen todo tipo de literatura general, humanidades, artes...
600 metros cuadrados divididos en dos plantas y con actividades orientadas hacia niños de entre 1 y 10 años. Dotado de las mejores infraestructuras y con la máximas garantías y seguridad, en Chupipark no sólo piensan en los pequeños ya que tienen un área para mayores con cafetería, futbolín y zona de barra.
El mar e Irlanda están en el alma del Kennedy, un local abierto a los barceloneses y a los visitantes de la ciudad. Buena cerveza, especialidades irlandesas y música (en directo los fines de semana) se conjugan para dar al Moll Mestral su aspecto más "guiri".