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Aunque Botanero es un restaurante lounge de corazón mexicano, no es de los que se encasilla, de ahí que acepte con gusto la influencia mediterránea, especialmente para adaptar sus platos al gusto de los de acá. Así, entre reproducciones de Diego Rivera, se abre boca con botanas como los tradicionales totopos mejicanos, los jalapeños rellenos o la cazuelita de quesos y se continúa con tacos, burritos, fajitas, ceviches o cortes de carne como la arrachera o el rib-eye. Si eres de los pocos que no te identificas con la obsesión de chocolate, el flan Botanero o el tiramisú pueden poner el punto y final de tu comida.
Después, llega el momento lounge, el de relajarse en compañía de un cóctel o un tequila.
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Wagaboo está formado por un equipo de expertos en cocina creativa, maestros orientales y restauradores que trabajan la pasta fresca. Todo ello acerca al comensal a una comida divertida, fresca e innovadora que combina los sabores orientales con la más pura tradición mediterránea. El local tiene un aire pop, con claro predominio del color magenta, paredes de ladrillo visto y amplios ventanales. Os sugerimos algunos platos: langostinos funky, chups de pollo, ensalada de la pera, fritura mista, carpaccio Islandia o pato al estilo pekinés. Y una curiosidad más: puedes ver a los cocineros preparar la pasta a través de sus mamparas de cristal.
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En un amplio local de aire entre industrial y de anticuario se desenvuelve la cocina de Lamucca, un restaurante-boutique donde, además de adquirirse cualquiera de las piezas de su mobiliario –a excepción de un Chester rojo- puede degustarse una ecléctica cocina con recetas seleccionadas por el chef Matthew Kenney: ensaladas, originales pizzas, sopas exóticas, pastas, pescados y carnes para las que no hay que esperar la hora de la comida porque el horario de su cocina es ininterrumpido.
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Tras su éxito en Madrid, Laydown se ha instalado en Valencia con un concepto novedoso, el de disfrutar de la comida y las copas en un ambiente de diseño ¡tumbado! El espacio, con una zona dedicada al picoteo y a la coctelería y otra segunda a la restauración, tiene a las camas como protagonistas. Sobre ellas pueden disfrutarse de una cocina de fusión asiático-mediterránea y, después, de cócteles, smoothies y una apretada agenda de fiestas, performances y conciertos.
El aliciente del fin de semana es el brunch, ese desayuno a deshoras en el que se puede disfrutar lo mismo de fruta fresca que de una suculenta hamburguesa -
¿Moderno y retro? ¿Elegante y fashion a la vez? Así es Miss Sushi, un restaurante japonés preocupado por ofrecer su mejor imagen… y una gran variedad de sushis para tomar en su salón, en casa o en la oficina. Makis, sashimi, niguiris, temakis, rolls… que no solo se ciñen al recetario tradicional japonés, sino que se abren a nuevos territorios.
Pero no se queda todo aquí. En Miss Sushi también pueden degustarse ensaladas, sopas, tempuras y brochetas (yakitori) que aconsejan acompañar de la tradicional Sapporo o un vino blanco, ya sea el Analivia de la casa o el sushi wine Oroya. La despedida de Miss Sushi, con un postre, ya sea la banana tempura con sirope de chocolate y helado de vainilla o la Miss Nutella, la versión más dulce del sushi. -
Desde Buenos Aires llega el concepto de Sushiclub. Bajo el aspecto de un impecable club cuidadosamente iluminado, Sushiclub hace de las suyas, preparar sushi, ya sea en forma de roll, sashimi o nigiri, especialmente de salmón. La oferta se extiende a la cocina caliente con samosas de cordero, yakitori de pollo con setas y salsa teriyaki o incluso entrecot con mix de verduras japonesas.
El maridaje corre a cargo de una bodega sencilla, pero especialmente orientada a la especialidad de Sushiclub. -
Wagaboo está formado por un equipo de expertos en cocina creativa, maestros orientales y restauradores que trabajan la pasta fresca. Todo ello acerca al comensal a una comida divertida, fresca e innovadora que combina los sabores orientales con la más pura tradición mediterránea. El local tiene un aire pop, con claro predominio del color rosa, paredes cubiertas de grafitis y amplios ventanales. Os sugerimos algunos platos: langostinos funky, chups de pollo, ensalada de la pera, fritura mista, carpaccio islandia o pato al estilo pekinés. Y una curiosidad más: puedes ver a los cocineros preparar la pasta a través de sus mamparas de cristal.
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Son cinco espacios en uno y todos tan exclusivos como el Silken Puerta América, un hotel rendido al diseño y, con Fuse, a las noches de verano. Fuse reúne bajo su cosmopolita paraguas Fuse Terraza, que desde las 21 h. ofrece copas y cócteles al amparo de Fuse Marbo Bar. En este puedes acompañar tu bebida con algo para picar, aunque para cenar con más calma, es mejor acudir a Resto, donde hasta las 3 h. se sirve cocina internacional.
En la planta 13ª es Fuse Skynight el que alarga las noches hasta las 4 h. con presentaciones, conciertos, etc. junto a Fuse Sky Club, el privé de Fuse.
