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Un buen maridaje de estilos donde se pueden pedir platos como el estofado de ternera, los chocos en su tinta o a la riojana, el cocktail de langostinos, la urta a la roteña, el pescado a la vasca, la paella Isla, la chuleta gallega... Y para finalizar los postres variados de la casa. Tienen un buen vino de la casa Añares. En su pequeña barra puedes tapear. Buenísimas las gambas, las ostras, los calamares en su tinta y el jamón de Cumbres Mayores.
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Aunque sea tan sólo por degustar su exquisito revuelto de espinacas con almejas merece la pena acercarse a Eslava. También debes probar sus boquerones rellenos, la ensalada de rúcola y calamar, las coquinas, el salmorejo, las navajas, las costillas a la miel, la charlota de calabacín, el solomillo con salsa de eneldo y el pastel de verdura. ¿Te atreves con el atascaburras? Eslava conserva en su carta el encanto de la cocina de otras épocas.
Y en su barra, tapeo variado, en el que destacan sobre el resto de especialidades las mejores croquetas de Sevilla, elaboradas con una suave bechamel, carne de ternera y un toque de cerdo, que se acompañan de cervecitas, finos y manzanillas.
Tanto en la barra como en el restaurante son obligados también los huevos, huevos de campo, de gallinas criadas en libertad, que como tapa se sirven con cebolla, pimentón y vinagre y, en el restaurante, con mousse de boletus edulis y trufa. -
El local presenta una decoración en piedra, madera y con las mesas vestidas en tonos claros que aportan luminosidad al restaurante. Su carta, en la que los pescados y las carnes son los protagonistas, destaca sobre todo por la frescura y la innovación. Podemos reseñar algunos platos como el revuelto de setas y ahumados, la ensalada de langostinos o el solomillo ibérico relleno con salsa de piñones.
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El restaurante Sabina ofrece a sus clientes una amplia y variada carta basada, fundamentalmente, en la cocina casera española. Una de sus especialidades, los huevos fritos con patatas, son uno de los platos estrella del local, junto con las parrilladas de verdura o los pimientos de piquillo rellenos de bacalao.
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Dada su situación, en la mismísima plaza del Cabildo, no podía llamarse de otra manera. Este restaurante es un local con capacidad para más de 350 personas. Su cocina destaca por utilizar en sus recetas ingredientes de primerísima calidad. Podemos destacar la ensalada de melva con pimientos, el pañuelo de salmón con aguacates a la vinagreta, la fritura de pescado, los revueltos sevillanos y las carnes frescas, todas de origen nacional.
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Entre dos lugares emblemáticos de Sevilla, la Plaza de Toros y la Catedral, se encuentra el restaurante Horacio, donde podremos disfrutar de lo mejor de la cocina andaluza y mediterránea, ya que se le concede una especial atención al aceite de oliva y a otros ingredientes típicos en esta dieta. En su amplia barra disponen de una variada oferta de tapas: salpicones, salmorejo... Ya en el interior del restaurante nos encontramos con un ambiente acogedor y sencillo. Su carta es variada, ofreciéndonos desde guisos del día a brochetas de pescado, una gran variedad de verduras en parrilladas y sopas, exquisitas carnes y, haciendo honor a su propietario, de origen asturiano, una exquisita fabada.
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En Los Munditos puedes degustar lo mejor de la cocina mediterránea, ya que tienen una variada carta, servida en un ambiente muy acogedor y casero. Las cenas se sirven previo encargo.
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El restaurante San Fernando está situado en la mismísima plaza de Carmona, en el casco antiguo de esta localidad y en un edificio del siglo XVII. Ofrece propuestas de mercado elaboradas que pueden acompañarse con los vinos de la zona. Entre sus platos destacan la perdiz de la vega de Carmona en escabeche y el bacalao glaseado a la muselina de ajo sobre salsa de chipirón, así como entre los postres, el hojaldre relleno de arroz con leche y miel a la crema de canela.
