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El Taxidermista es un restaurante que combina la buena gastronomía con la arquitectura más cuidada. El local se levanta donde antes hubo un taller de taxidermia y un museo de ciencias naturales y sirvió de refugio antiaéreo durante la guerra civil y restos del convento existente antes de la construcción de la plaza todavía se conservan en su sótano. Otra particularidad del local es que algunas de las mesas se sitúan sobre un suelo de cristal bajo el cual puedes ver el proceso de elaboración de los platos.
No te olvides de probar el bacalao al vapor con judías de Santa Pau, los raviolis de alcachofa en brodo o la ensalada de rúcula con huevo poché. Entre los postres, la sopa de limón con castañas y helado de tomillo, resulta exquisita. Tienen servicio de cafetería y sirven tapas.
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El Bliss es un coqueto local del Barrio Gótico, que destaca por sus propuestas gastronómicas y por su cuidada decoración. En sus tranquilos salones se puede desayunar, comer o cenar. Su oferta es amplia, pero destacan sus ensaladas, quiches y su gran variedad de tartas caseras y tés.
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Muebles reciclados de los 50 y los 60 y una iluminación ténue en un local ideal para hacer un alto y pararse a degustar un excelente té. Y preparado como tiene que ser: con un té de calidad, usando buen agua, la tetera adecuada, en un espacio relajado y sin humo de tabaco, absolutamente nocivo para el té. Variedades japonesas, de Vietnam, coreanas, chinas, de India, de Sri Lanka, tés oolong, Chai... servidos en Gaiwan o al estilo Gong Fu. Caj Chai es un espacio bohemio, donde prima la calidad y donde también podrás escuchar buena música, desde jazz moderno a música instrumental pasando por world music o singer-song writer. Importan su propio té, también lo venden a granel y tienen también accesorios y teteras chinas yixing. Ahora también abren por la mañana para ofrecer excelentes desayunos y bocadillos con los que coger fuerzas para el resto del día.
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Taberna un tanto pintoresca, debido a una decoración algo destartalada pero con un estilo muy personal y atrayente, aquí podrás disfrutar de sus ricas tapas y bebidas en un ambiente muy distendido.
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Este curioso club, brinda homenaje a Sherlok Holmes, conocido fumador de pipa, y por ello este local esta orientado por y para ellos. Es un club cerrado así que para acceder a él te deberás hacer socio y después, disfrutar de sus instalaciones (todas ellas con un aire británico muy conseguido) como el coqueto museo etnológico de la pipa y el de latas y bolsas de tabaco, sala de billares, apuntarte a uno de los concursos que realizan, deleitarte con jazz en directo y por qué no, disfrutar de una copa y una buena tertulia en la barra. Además si después de todo esto se abre el apetito tienen un salón comedor, en el que poder picar algo.
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Situado en un pasaje casi oculto en pleno centro de Barcelona, este bosque es además la cafetería del adyacente Museo de Cera. El Bosc de les Fades, creado en 1993 por el escenógrafo Víctor Alarcón, hijo a su vez del creador de la escenografía del Museo de Cera, es un lugar que emocionará a todos, a los grandes por la nostalgia de la infancia lejana (qué razón tenía el Principito), y a los más pequeños por la posibilidad de vivir una fantasía siempre soñada. Entra en 'El Bosque' y disfruta de las actuaciones en directo que ofrecen los jueves, viernes y sábados.
