Buscar

Resultados de la búsqueda

  1. Cambiar para mejorar, especialmente en lo que se refiere al establecimiento, ahora más completo. Enclavado en el centro de Valencia, Abadía d'Espí ofrece una variada carta elaborada con platos típicos regionales como los hatillos de langostinos y queso fresco, los montaditos de patata con morcilla de Burgos o los bocaditos de Idiazábal. En cuanto a sus postres, los más destacados son las tartas caseras, el dátil con crema de toffe y la sopita de chocolate con crocante de almendras.

    Total votos: 3
  2. En Ni Se Sabe se han armado de diseño a raudales para decorar un espacio que, entre semana sirve cafés y conversación tranquila y, los viernes y sábados, se vuelve diáfano para dar cabida a la fiesta. Los dj’s, el pop, el funky y el house tienen mucho que ver en esta. Al otro lado de la cabina, clientes con edades comprendidas entre los 25 y los 45 años.

    El salón privado con el que cuenta Ni Se Sabe, incluso con su propia barra, es muy demandado para organizar despedidas de soltero/a y fiestas varias a las que se puede sumar el catering.

    Total votos: 0
  3. Catorce modernas y cómodas salas repartidas en diferentes plantas a unos pasos de la Plaza del Ayuntamiento. El cine más actual y las últimas tecnologías en un espacio habilitado con todas las comodidades: butacas en grada, venta de entradas por internet, asientos para niños y un gran número de facilidades para que sólo te preocupes del disfrute de la película.

    Total votos: 42
  4. Por el día, Dietrich es ese restaurante en el que se puede comer de menú por un módico precio: ensalada con salmón, frutos secos a la miel y aceite balsámico; abanico de verduras braseadas con hierbas provenzales y virutas de bacon ibérico; envuelto de confit de pato con patatas fondantes y boletus; sorbete de cactus... Pero la decoración de Dietrich debería darnos pistas para intuir que por la noche la diversión se hace hueco gracias a sus espectáculos de drag queens y musculosos bailarines, que se abren paso tras las cenas –también organizadas en torno a un menú, esta vez más amplio- de jueves a sábado (o para grupos a partir de 15 personas).

    Total votos: 0
  5. El colorista barrio de Ruzafa cuenta con pinceladas como Café Dublín, un divertido espacio para iniciar, continuar y terminar el día entre la obra de artistas del barrio. A primera hora es el completo bufé de desayunos el que copa la atención de los parroquianos. A mediodía o ya por la tarde es el turno de la cerveza bien fría; para picar, sándwiches y, después, copeo y cócteles en su zona lounge.

    El fondo del local acoge la zona más íntima de Café Dublín, donde los domingos por la tarde se juega al Trivial (incluso con dinero) y los jueves se celebran divertidas reuniones de tupper sex.

    Total votos: 2
  6. Más de 700 vinos para degustar por copas constituyen la fortísima apuesta –la más firme de Valencia- de este restaurante y wine bar, apto para aficionados en su grado inicial o grandes conocedores. Para unos y otros existe un menú maridado y escalado –en función del conocimiento del comensal- de cinco o seis platos como las vieiras en salsa vizcaína, los calamarcitos de playa a la plancha o los pimientos de piquillo rellenos de bacalao y gambas. En la copa, diseñada en función del tipo de vino que ha de contener y siempre fabricada con vidrio soplado, puede degustarse hasta 700 referencias, casi un centenar de ellas españolas.

    Para ambientar el restaurante, Juan Ferrer, su propietario, se ha decantado por imágenes de cepas y las tan gráficas cajas de vinos. Su bella ubicación es otro de sus puntos fuertes: en la Plaza del Arzobispo, sede de la Mostra de Cinema del Mediterrani, justo detrás de la Plaza de la Virgen.

    Total votos: 1
  7. En un espacio moderno y sin mácula, donde el blanco decorado apenas se ve salpicado de caminos de mesa y servilletas negros, se desarrolla la cocina de La Huerta La Botella, y parece mentira, porque la vertiente por la que se ha optado es –casi como su nombre aventura- la tradicional, pero convenientemente adecuada al paladar de los comensales del siglo XXI. Ensalada de langostinos con higos caramelizados; milhoja de pulpo y patata con aceite de pimentón; taco de foie a la plancha; atún con puré de patata y cochinillo confitado con salsa demi-glacé, rebollones de temporada y puré de manzana; y torrija de horchata con helado de leche merengada y teja de fartons son algunos de esos nuevos representantes de la tradición.

    Para la carta de vinos se han primado las referencias nacionales y valencianas, especialmente aquellas que merecen y aún no han tenido un hueco en el pastel comercial.

    Total votos: 4
  8. Su decoración moderna y vanguardista es el preludio fiel de su cocina. Los esfuerzos de su equipo se reparten en dos direcciones: los pintxos creativos y el restaurante, en el que se fusionan las propuestas más imaginativas con las tradiciones canaria y mediterránea. Una recomendación: la cazuela de papas arrugás con mojo picón y el atún braseado con coulis de frambuesa, chutney de manzana y curry de Madrás.

    Total votos: 30

Páginas