La plaza de Olavide es uno de los lugares más castizos de Madrid. Además, a lo largo de los años, se han ido instalando alrededor de sus jardines y columpios muchos bares de tapas. Méntrida es uno de ellos, abarrotado tanto en invierno como en verano, la oferta de este bar es sencilla: cañas bien tiradas y vinos para acompañar un tapeo clásico: bravas, croquetas, empanadillas, sepia a la plancha, morcilla, champiñones, boquerones y anchoas.