Inaugura un nuevo concepto en la noche madrileña. Palma 3 es simultáneamente un café y un bar de copas. Es una nueva versión del café-bar. Tés, cafés, dulces, cocktails y buena música. Ambientado por diferentes Dj´s, el local cuenta además con interesantes exposiciones.
Es el antiguo Sportivo. Ahora se llama Morgensten y se levanta como un bar de copas fresco y joven, aunque el tipo de clientes que habitualmente lo visitan esté entre los 25 y los 35 años.
Un sitio muy variado musicalmente hablando, para el público malasañero. Antro tétrico con poca iluminación pero por ello muy desenfadado.
Los jueves se anima bastante.
Es uno de los garitos malasañeros con más solera. Ubicado en la arteria neurálgica que supone la calle de La Palma, "La Vaca", como los habituales reconocen a este bar de copas, ofrece buena música y muchas fiestas a lo largo del mes. Los dj's que allí pinchan, se detienen fundamentalmente en el rock de los años 60 y 70, sin olvidar tampoco vertientes más poperas y recientes. Por allí han desfilado, entre otros, los Bellrays, Cracker o Mogwai a los platos.
La gente dura de la noche madrileña se da cita en
este bar con poca iluminación interior
¿Su símbolo? una impresionante moto con la que te toparás cuando llegues.
Además de disponer una planta de picoteo, abajo
puedes tomar copas y mover el esqueleto con ritmos
de los cinco continentes -como su gran variedad de
cervezas-.
Este sitio es de lo más underground que se puede encontrar por los alrededores. Los rockeros disfrutan de lo lindo con
sus actuaciones en directo. Por las tardes, abundan los más jovencitos. Las noches están reservadas a los que rondan los 25 años.
El local más kistch por excelencia. Han sabido darle esos toques diferentes que le hacen tener identidad propia. Ambiente camaleónico dependiendo del día. Así, cada noche hay música distinta.
Este local de toda la vida estrena nuevo ambiente.
Los lunes organizan representaciones teatrales,
los miércoles Yolka te dejará con la boca abierta
con su espectacular show y los jueves ofrecen música
en directo y cuentacuentos. El resto de días, buenas
canciones, diversión, desenfreno y mucho ligoteo.
¡Ah! y no te vayas sin pedir la especialidad de la
casa: el coíto. Sugerente, ¿no?